viernes, 9 de octubre de 2026

Bien

 Y si. El tipo entendía todo. Sabía que ella un poco lo deseaba pero a la vez ella siempre quiso hacer las cosas bien quería necesitaba hacer las cosas bien y está bien hacer las cosas bien no como el tipo que a veces hace las cosas bien y a veces hace las cosas mal y aún así no se arrepiente pero tampoco lo enorgullece solo las hace pero no ella quería hacer las cosas bien y está bien porque si haces las cosas bien cosas buenas sucederán y también puede que te quedes con un deseo bien deseado y bueno está bien aunque puede estar mal si el deseo entra bien adentro del corazón bueno y lo estanca en el mal querer igual ella lo quiere bien al tipo bien querido bien abrazado con sus brazos bien abiertos y él recibe ese cariño tal cualrs como es porque el quiere bien también y no necesita más que el cariño bien querido siempre lo dice viste? En sus poemas él nomas quiere que lo quieran bien y no mal Pero bueno también sus manos se entorpecen bien entorpecidas y su mirada se acalambra mal de mirarla reírse y su pecho quiere una buena cercanía pero bueno el tipo es obediente y ella quería querer bien y no querer mal porque si querés mal cosas malas pasarán y nadie quiere que te pasen cosas malas amor no el tipo quiere que estés bien porque ya le diste un montón de cariño bien querido le trajiste letra le trajiste palabras y eso es para agradecer bien agradecido toda la vida porque además le trajiste buenas palabras y buenas letras y también tu sonrisa bien sonreida que tiene algo de hermoso Pero también tiene algo bien misterioso y un misterio bien misteriosado puede hacer querer bien Pero de última si lo pensamos bien pensado y no mal pensado porque si pensas mal pensas mal y si pensas bien pensas bien entonces el tipo le pregunta antes de abrazarla bien abrazada: cuál hay?

martes, 6 de octubre de 2026

Supermercadista

 Cómo si fuera, un repositor de emociones, el tipo entró a su territorio conocido, a su lugar seguro en el barrio. En ese lugar, supo comprar las multiples menudencias que lo acompañaron en sus años de estudiante. Se fué, a hacer tiempo para no volver a su ciudad conurbana, tan triste que parecía en esa época, y se quedó horas en la zona de plaza rocha deseando quedarse alli. que ese sea, de una vez por todas, su cartografía personal. El tipo construyó un universo en una ciudad que le resultaba ajena y logro cumplir sus sueños más íntimos, más preciados. La vida que eligió tuvo su costo emocional, si Pero también lo llevo a conocer los placeres mutantes, lo llevo a conocer las alegrías perpetuas, los recuerdos eternos. Justamente ahí, dónde en otro momento ensayó una promesa eterna a si mismo, se encontraba casualmente con quién siempre estaba presente Pero de una forma fantasmal que lo seducia Pero a la vez lo hacía desear la contundencia de la sangre, la perplejidad que provoca la mirada penetrante. No fue un gesto ensayado; hacer las compras con ella fue lo que lo enloqueció para siempre. Fue su forma de pedir erróneamente una marca de jamón que nunca existió o como se río con los módicos comentarios que torpemente el pudo ensayar. De una manera u otra, el tipo intuyó que ese no era un encuentro fortuito. Cómo si algo se ese recuerdo, pervivia en su cuerpo. Cómo si una malvada corporación se haya dedicado a borrarla de su mente una y otra vez y aún así él, sumido en la confusión que provoca el olvido, no podía evitar recordarla. O eso, creía el. Porque quizás un recuerdo no es más que la evocación viva de algo que ya no está pero que se vuelve presente en el momento mismo en que la corporalizamos. El tipo, sabía que de algún lado la conocía pero tan solo deseaba eso: poder tocarla suavemente y saber que su tacto la iba a hacer desear su cuerpo y su voz y sus brazos y sus manos. Saber que ella podía volver a mirarle la boca y que el aliento sean los labios entrechocandose furiosa y rabiosamente. Saber que los dos podían, eventualmente, comprender de que está hecho el cariño y aun así desnudarse y aún así despertar juntos, sabiendo que al día siguiente, seguirá siendo primavera en La Plata y podrán volver a desearse un buen día, sin esperar nada a cambio.

domingo, 9 de noviembre de 2014

Docencia

''Dos y dos son cuatro, cuatro y dos son seis''. El canturreo resonaba y se escuchaba en cada pasillo de la no tan ortodoxa facultad en la cual El Tipo tuvo la buena idea de asistir a estudiar. La voz desafinada, un poco lastimosa, retumbaba en las paredes (Repletas de pancartas -PO, MST, PJ, lo que se les ocurra) y desde ya, causaba malestar en los oidos ajenos. El Tipo no podia evitarlo, habia nacido para eso, habia nacido para entonar cada gramo de conocimiento que tenia puesto y andar desperdigandolo (Sin mucho criterio estetico o moral) por todos lados. Insisto, por todos lados. Es que de una vez por todas, habia encontrado su lugar en el mundo. El lugar donde podia moverse con libertad y sutileza. Ese lugar que no pudo (Ni podra) reemplazar el hogar, la familia, el escenario o la cama (Bueno, la cama si). Encontraba en esas cuatro paredes y en esas 50 o 60 miradas perdidas, atentas, distraidas o inconmovibles todo lo que las teclas del piano no sabian decirle. Vamos a decirlo de una buena vez, El Tipo amaba ser docente; amaba dejar algo en que pensar, algo que criticar, algo que decir o algo que olvidar. Pero parecia que su unica tarea en esta vida (Tan corta, obvia, repetitiva, cansadora pero a su vez hermosa) era plantar flores en campos inundados.

Ahora, tengan cuidado, y no vaya a ser tan gil de pensar que el tipo habia nacido asi. Que el tipo andaba en el jardin de infantes enseñandole a los nenes de que color era cada crayon. Que iba al almacenero del barrio y lo corregia cuando el tano, metro setenta, noventaytantos kilos hacia mal las cuentas. Que iba a los boliches y no bailaba, sino que bebia, porque sentia que los cuerpos en movimiento perdian el tiempo y lo mejor era esperar a que alguna morocha se le acerque a pedirle un cigarrillo y lo invite a enamorarse y pasar el resto de su vida juntos. No lector, como va a ser tan imbecil de caer en las mismas trampas que quien le escribe? (y usted disfruta o padece). Ahora, creo que es hora de confesarlo, El Tipo ademas de docente, era habil; muy habil y sabia mentir (No por nada esa nariz) Es hora que empiece a desconfiar de cada afirmacion hecha en estos parrafos (Sobre todo en este). La negacion era la camisa favorita del tipo, y la idealizacion su traje mas usado. Habia pasado toda una vida ignorando los carteles que le ponian en frente: ''Cuidado camino sinuoso'' y El Tipo aceleraba; ''Curva peligrosa'' y el tipo cerraba los ojos; ''Paso nivel a 100 mts'' y el tipo se quedaba esperando el golpazo.

Llego el momento de la confirmacion de sus sospechas. Si estaba esperando que este Tipo abandone su fachada de gigolo tercermundista y guacho piola; felicitaciones ese momento ha llegado. Esta mas que claro a esta altura, que el Tipo no nacio siendo un docente, pero si se convirtio en uno incluso antes de caminar. Era uno de sus tantos Talones de Aquiles (Que por cierto siempre fue un rustico, nunca tiro un taco). Ese afan estupido por abrir la boca en todo momento, esa compulsion terrorista de tener siempre balas en el cartucho lo habia llevado a ganarse enormes admiradores (Uno mas imbecil que el otro) y enormes enemigos (Uno mas imbecil que el otro). A pesar de todo esto, El Tipo era muy querido. Se lo queria a pesar de tanto insolente predicado suelto a la suerte. Y si usted lo piensa durante un segundo, es justo ese cariño. Imaginemos los terribles defectos que andan dando vueltas por las calles Platense. Imaginemos a los violentos, a los desubicados, a los vivillos, a los inmorales, a los sexopatas, a los desconfigurados. Todos ellos, quizas no eran tan amados como El Tipo. Pero aqui esta su secreto, aqui esta lo que lo hace un buen Tipo y no tan solo un hijo de puta. El Tipo, en su habilidad tan elegante, habia logrado conjugarlos a todos. Habia logrado no pasarse con el aceite para los fideos. El lograba implementar todo en su justa medida. Lograba que su violencia se disfrace de tranquilidad. Que su inmoralidad se camufle con el progresismo. Que su sexopatía se reduzca a un par de gritos en la cama. Ahora bien, esto se convirtio en un revolver que apunta a varios lados. Al lograr mantener todo a raya, El Tipo no sentia la necesidad de cambiar. No conseguia que sus visceras se revuelvan ante la mirada reprobatoria y eso, lo perpetuaba en su error. Lo momificaba en sus poses y lo dejaba listo para ser inmortalizado en una estatuilla sobre 6 y 66 (The number of the beast). Los Tipos no cambian porque si. Necesitan una buena razon, un buen proposito que los ennoblezca, y este Tipo no era la excepcion. Preferia ser un martir de si mismo, antes que un descuido del pasado.

domingo, 2 de noviembre de 2014

Cuatro domingos

Luego de la lluvia vespertina y ya inundado de noche fria, esta administracion cree prudente ponerse a pensar: ¿Que significan cuatro domingos por vivir? La pregunta parece una estupidez y sobre todo, si no contextualizamos. No obstante, esta administracion (Presidida por Un Tipo y secundada por Otros Tipos -Aunque sean todos el mismo-) ha decidido no contextualizar esta pregunta y dejar que cada uno se haga este cuestionamiento alguno de los tantos (O pocos) domingos que nos quedan por vivir.

Volviendo al asunto. Cuatro Domingos se sientan en la mesa de la cocina y se miran entre ellos. Cada uno tiene sus rayes, sus quilombos y sus alegrias. Observamos a un domingo Rubio, Alto y de ojos verdes (Bien yanqui el asunto); este es uno de los menos angustiantes, es un tipo relajado, de playa caribeña y bebida en un coco. De malla ajustada y delgadez extrema pero a su vez de juegos de seduccion y piernas inquietas. Este domingo es (Desafortunadamente) uno de los mas lejanos. El Tipo lo observa sentarse y se lo nota con ganas de irse, de rajar rapido pa' que El Tipo no se encariñe tanto con el. La benevolencia no es inocente. Todos saben que por mas que le tiren al tipo todos los ''Disfruta! Divertite! Descansa!'' (Todos con D). La tarea que le asignaron es angustiante. Es dura, es dificil, es larga y es solitaria. El Tipo no se podia quejar (Ya sabemos porque) no podia pedir auxilio (Porque 4000 km no se hacen a pata) y no podia subirse al auto y manejar hasta que se le pase (Porque todo lo importante que fuera, El Tipo seguia sin tener un mango).

Pensemos en los otros domingos, son bastante similares entre ellos. Todos tienen una expresion de angustia y de desesperacion. La soledad siempre le quedo bien al Tipo (O por lo menos la apariencia de ella, como una camisa) pero ahora estaba empezando a inquietarlo. Y como todo inquieto, como todo asustado, El Tipo comenzaba a cometer estupideces. Llamaba a cualquier hora, reclamaba tonteras, exigia zonzeras y predicaba una moral que ni el podia creer. Es que un mes es bastante mi hermano, y mas si se lo pasa añorando todo lo que hemos dejado. El Tipo tendria que haber pensado mejor las cosas. Tendria que haber prendido fuego todo antes de extraviarse. Tendria que haberse desprendido de su propia piel y dejarla en La Plata, con frio y sin lugar para dormir. No seamos ingenuos, El Tipo jamas penso que le iba a doler tanto. Se habia comido tanto el papel de piola que no temia que esto iba a sucederle. Penso que rapidamente iba a encontrar algun que otro abrazo que lo cuide, algunas que otras piernas que acariciar algun que otro beso que regalar. Tan pelotudo llego a ser que hasta incluso penso que toda tierra es tierra al fin y que por mas que crezca diferente el yuyal sigue oliendo igual.

Ahora, con una parva de dias por vivir y muy poca fuerza de voluntad para hacerlo habia que asumir las responsabilidades. Ser un hombre carajo! No llorar como nenita carajo! y ser fuerte la puta que lo pario! (Ya a este punto se habia asqueado de las frases hechas, de los consejos de prepizza, de los consuelos de cotillon). Otra vez se le sumaba una fichita al largo historial de soberbia. Quien puede decirle como se siente? Quien puede venir a contarle lo que es la soledad? Si andan todos regocijandose en su presente tan constante, tan poco cambiante. Asqueado tambien por las filosofias de TV por cable. Esos: ''Nada mejor que romper con la rutina''. El Tipo necesitaba su 8 de la mañana, su autopista al sur, su ciudad de diagonales, su sandwich de jamon y queso y su miedo a voltear en mal momento. Es hora que entiendan, queridos y queridas, que el tipo no quiere todo el frasco, quiere probar un poquito nomas. No quiere bajarse el litro de bebida violeta, quiere ver que onda. No sigan tratando de hacerlo sentir bien y feliz porque si algo temio siempre este pobre infeliz (Desde pequeño incluso) es a quedarse solo. Que mama y papa lo dejen solo con la cama deshecha. Que ella se vaya y lo deje solo con el alma deshecha. Que sus planes sean boicoteados en un abrir y cerrar de ojos y dejarlo con la estructura deschecha. Y aun asi, a pesar de los consejos, las palabras de aliento, las sonrisitas de lastima y los intentos de condescencia, los cuatros domingos siguen ahi sentados, tomandole todo el cafe al tipo. Sera cuestion de tiempo para que se vayan llenando y se rajen como el ultimo de ellos, pero el tiempo duele, la soledad tambien. Las caricias que no estan y tan solo son soñadas se convierten en desilusiones matinales. Resta solo esperar que un sabado azul, de aeropuerto, de escala y de vuelo incomodo venga a salvaguardar tantas alegrias. Asi el tipo se volvera a sentir mejor. Con su miseria cotidiana, su gato blanco y su atadito de puchos por dia. No olvidemos por favor, ir a recibirlo con abrazos y felicitaciones. Un Tipo como El Tipo espera eso...Y mucho mas.

martes, 28 de octubre de 2014

Viva Peron!

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Todo lo que aun no hemos descubierto esta escondido entre la almohada y la cabeza. Soñarse enorme no es un privilegio que todos se puedan dar. Soñar que dentro de una semana estara rodeado de mujeres hermosas y autos pintones; o que, al despertar, encontraremos a nuestro lado el boceto de un best seller. Soñarse grande era la actividad favorita del Tipo. El sabia muy bien que era cuestion de mover el culo y que, Luego de muchas paradas y pocas sentadas, iba a convertirse en un pibe pulenta, en un academico de Conurbano y zona sur, en un guachin con corazón de noche y abrazo de dia.

Luego de muchas paradas dio la muy puta casualidad que al tipo se le dio. Luego de muchos mensajes, charlas hasta altas horas de la madrugada y deseos callados, al Tipo se le dio con la mina que siempre quiso. Despues de tanto patalear, papa noel le trajo el juguete que siempre quiso y mama y papa nunca le pudieron comprar. Quizas, lo mas hermoso de todo esto, es que el tipo no le debia nada a nadie. Todo, absolutamente todo se lo habia ganado el solito. Con su metrito ochenta y sus 63 kilos el tipo habia logrado lo que no muchos logran siendo un proyecto de vaya a saber uno que. Ahora estaba, en la ciudad mas linda que conocio, una ciudad de paraguas y naranjas (Frutas y colores) viviendo la vida que siempre quiso vivir. Que hijas de putas que son las oportunidades, siempre falta 5 para los 10 centavos. Siempre falta un poquito mas para que todo este ordenado en el modular. Y al tipo le salto la ficha rapido. Despues de meses de putearse, de amarse, de encamarse y de olvidarse, el Tipo estaba, una vez mas, hasta las manos con las piernas largas y los vestidos negros. El Tipo se daba la cabeza contra el escritorio de su estudio (Cuanto glamour no?) y se empinaba una nueva lata de cerveza desconocida pensandom que carajo estoy haciendo aca? Se suponia que debia estar contento, feliz, enloquecido con el numero que salio en la ruleta, con el 7 de espadas que tenia en la mano. El tipo tenia una vez mas 33 y se terminaba yendo al mazo ante el primer Envido.

Recordar es el placer de los dioses y la condena de los hombres. Todas las mañanas antes de putear por la lluvia matinal y un segundo antes de gritar Viva Peron! (Pa' sentirse mas argentino vio?) El Tipo creia que iba a voltear e iba a estar ella, vistiendo lenceria que dan ganas de arrancar con los dientes y una piel tan blanca que dan ganas de pintarla con los labios (Que mersa, que grasa este Tipo). El tipo se acostaba y durante el sueño aparecia ella vestida de todas las maneras posibles (Recuerdan que al tipo solia pasarle esto no?). Y que prostituta que es la esperanza, hay que andar vendiendola y cambiandola por cualquier distraccion que este al alcance de la mano. El tipo se soño, durante 23 años, como un tipo grande, enorme, influyente, poderoso, inteligente y seductor. Y ahora, que estaba empezando a armar la montañita de mierda que se necesita ''para ser alguien'' el, preferia su sonrisa. Preferia el olor de su pelo al asfixiarlo en la cama soltera. Preferia su voz diciendole te quiero, diciendole hijo de puta, diciendole te amo, diciendole la concha de tu madre. El prefería eso. No obstante, era muy tarde. El Tipo ya habia elegido la montañita de mierda. Quizas, el unico consuelo es que dentro de un mes, al volver al vino, la birra de tarde y las risas con los pibes; ella va a estar a su lado. Tomara un poco de esa montañita de mierda, se la lanzara al pecho y le dira: Sos un pelotudo, sos un Tipo y sos mi compañero. Una vez mas, Viva Peron (Pa' sentirse mas Argentino; pa´sentirse mas compañero).

lunes, 15 de septiembre de 2014

Otros tipos

Madrugada, niebla en La Plata y alrededores. El pucho ya estaba a punto de quemarle las falanges al Tipo de anteojos y camisa tipo mantel de domingo. El celular vibraba sobre su pierna y el sabia mejor que nadie que ese llamado le iba a cambiar la vida. Sabia que si atendia o respondia alguno de los miles de mensajes que le estaban llegando iba a caer en la trampa mas obvia y a su vez hermosa. El, que se creia imperturbable, irreprochable, integro e intachable, estaba a un ''¿que haces?'' de volver a foja cero, fuera de su jurisprudencia.

El Tipo empezo a monologuear como Woody Allen en ''  '' (No pretendan tanto). Se preguntaba por la naturaleza de los hombres y las mujeres. Penso en cada uno de los Tipos que en este momento estaban atendiendo un llamado mientras le pegaban un beso frances al pucho. Tambien penso en otras cosas aun mas importantes. Trato de imaginar los rostros de todos los amantes que estaban teniendo un orgasmo en ese momento (No lo culpen, El Tipo no podia mas de trillado). Imagino a todos los Tipos que estarian viendo la repeticion del Boca - River del 95 ( Cancha de River. River 2 - Boca 4; goles Ortega, Francescoli - Saldaña, Marcico, Yamir y Da Silva). En la cantidad de Tipos que estarian fantaseando con las amigas de su hermana menor. En la cantidad de Tipos que querian vestirse como minitas y que lo manoseen entre muchos tipos vestidos de minitas. El Tipo, penso en todos ellos, y se sintio mejor. Penso que quizas el infierno no estaba tan lejos (Se dice que tiene una sede en 5 y 43) y que sus pecados se comparaban con las nursery rhymes inglesas. Es que era tan sencillo para el sentirse un hijo de puta, siempre busco culparse de los males que lo rodeaban; siempre intento culparse del asesinato sin siquiera haber tirado un tiro.

Seguia vibrando en sus pateticas piernas. El olor a casa prestada lo delataba, iba a tener que esconder todos los cuadros, guardar la guitarra que no sabia tocar, esconder la ropa interior que tampoco era de el y sacar los afiches de grupos en los cuales el no tocaba. En resumidas cuentas iba a tener que inventarse una realidad en lo que tarda un taxi en parar y tocar el timbre en el 3ro B. Tambien ( Y como si todo lo otro no fuera poquito) iba a tener que verle la cara a ella. Iba a enfrentar su sonrisa hermosa y su gesto añorado con la cara aun repleta de rouge y vino. Iba a tener que esconder el olor a prestado, los cuadros de situacion que lo desfavorecian, la guitarra que toco la noche anterior, la ropa interior manoseada y poner los afiches de los grupo con los cual termino de convencer a la minita para que se le meta abajo de la frazada (Recuerden, frio en la plata). En resumidas cuentas, iba a tener que inventarse un realidad en 15 minutos y, despues de inventarla, negarla. Tenia la oportunidad de revolcarse con tremenda perra y aun asi no podia dejar de pensar en ella. ''Que hija de puta que es'', pensó. No lo dejaba ni jugar un rato solo. No lo dejaba volver a ser un pendejito piola. Sus ojos le daban vuelta en la sopa de letras tan mal hecha. Y aun asi...Y aun asi, el celular seguia sonando y el Tipo siempre fue debil y siempre le gustaron las adicciones. Siempre le gusto el beso, el mimo, el abrazo, el halago y el sexo. No podia negarlo si estaba al alcance de las piernas.

-¿Que haces? Dale, venite.

viernes, 5 de septiembre de 2014

Poema Incapaz

Me acuerdo de pendejo
que el viejo me decia ''Pichon'' y yo pensaba
que aun cuando lo veia llorar, era de felicidad.
No hay quizas pelotas que alcancen
para aguantar todos los goles que te metieron;
y olvidate de amar, que lo unico que podemos hacer
es esperar
a que venga la vieja, te cebe un mate
y nos señale que es lo que esta mal.
Tan irritante que irrita.
Tan estresante que estresa.

Me acuerdo de puber,
como me costaba mirar a las nenas
pensando que quizá, ellas me verian a mi
y se darian cuenta que estaban frente a un pendejo enfierrado.
Un pendejo bien lindo e inocente, bien sensible y querendón.
Me lloraban los labios cuando los piolas,
los copados, los que siempre caian con los pies para adelante
se me cagaban de la risa cuando me conmovia con Cortazar y con Sui Generis.
Y me lloraban los pulgares cuando las nenas jugaban con los piolas,
los copados, con los que siempre caian con los pies para adelante.
No piensen que la muerte es la sentencia final,
mucho peor es dormirse esperando que las cosas cambien.
Que mamá lo quiera a papá.
Que los nenes me quieran como amigo.
Que las nenas me tomen de la mano
y que mamá lo quiera a papá.

Me acuerdo de chabon,
como me dejaba el pelo largo y jugaba a ser hippie.
Para luego despertar en cama caliente
y familia tan bien vista.
Como me calentaba mirar los hombros desnudos
y fumaba mal para ajusticiar mi falta de calle.
Al conocerse uno mismo, conoce las miserias
conoce la soberbia de sentirse unico
y apenas clasificar para interesante.

Me acuerdo de tipo,
como soy todo lo que quise ser y aun así
me levanto todas las mañanas pensando que se ira.
Que encontrara a otro mas piola, mas copado
y lo tomará de la mano.
Mama sigue sin querer a papá.
Los nenes siguen sin quererme como amigo.
Por suerte, cada tanto, alguna nena me lleva a pasear
y asi, tan inocente como parece,
me recuerda que todos los sueños estan envueltos
en un pañuelito descartable.
Y como siempre, Ella esta ahí.
Y por suerte...No le gustan los copados.

lunes, 1 de septiembre de 2014

Lucky convertible de 20..Box, por favor

Decimoquinto cigarrillo del día. El encendedor ilumina parcialmente la noche de febrero y por un segundo todo parece de dia. En vez de estrellas El Tipo ve el celeste del cielo. En vez de una luna, el sol resplandece en lo alto. En vez de una noche cerrada y proclive a la prosa turbulenta y melancolica, el dia surge para empalagar todas las palabras del Tipo. Venia odiandose hace varias semanas, venia escribiendo una tras otra lineas sin ningun tipo de vuelo ni razón. Tan solo palabras bonitas, una tras otra inundaban el papel y El Tipo sentia que le llegaba a las rodillas. Por suerte para el, aun el clima le permitia unas bermudas. El Tipo habia estado viajando, se habia alejado de todo justo cuando la colina empezaba a ser cuesta abajo y las piernas ya no miraban al banco de suplentes pidiendo por favor el cambio. Se habia ido lejos, bien lejos (o por lo menos todo lo lejos que la billetera le permitia irse). Habia dejado aqui en Buenos Aires lo que habia añorado por semanas. Habia dejado aqui en Buenos Aires eso que le habia quitado el sueño, lo despojo de toda sonrisa y lo entrego a un sinfin de minitas, whisky, noche y decimotantos cigarrillos. Aun asi, disfruto su ausencia. Encontro en la lejania lo que le faltaba. Encontro en la distancia esa estupidez que los copados ahora llaman ''Espacio''.

Todos esos miles de kilometros de distancia habian abierto una herida que no paraba de sangrar. Ahora tengamos cuidado, no todas las heridas duelen. A veces hay tanta sangre dentro de uno que es mejor escurrir un poquito para limpiar el asunto. El Tipo tenia sangre nueva, brillaba mas. El aire tucumano y el frio de los valles habian convertido a ese pesimista de bigote mal recortado en un optimista de bigote mal recortado. Sinceramente y si tenemos un poco de sinceridad poetica, El Tipo no podia pedir una mas. Ya le habian revoleado en la jeta cuanta torta de cumpleaños posible y le habian entonado el grito cumpleañero en mas de 15 idiomas (poliglota mis polainas). Ahora que la casa estaba en orden habia que ver que se hacia con tantos muebles.

Los cigarrillos seguian subiendo y el humo en los pulmones tambien. Habia algo extraño en todo eso; como cuando la manchita no termina de salir del mantel y aun asi, comemos encima de el. El Tipo entendia que las cosas no iban a ser como siempre (¿como es el ''Como siempre?). Y aun asi, la estaba pasando bastante bien. Tenia sus ratitos en los cuales la jugaba de Gigoló, tambien su retiro academico, donde se calzaba los anteojos negros y parloteaba acerca de todo lo que terminaba de saber y por ultimo (pero no menos importante) podia acurrucarse entre un par de brazos hermosos y escuchar Prince (a bajo volumen, pero tapando los besos). Dejese de joder Tipo, las cosas le estan saliendo bien, no hace falta que siga malgastando sus nudillos aporreando tanto el teclado de la notebook como el teclado del piano. Recuestese y hagame un favor, deje de quejarse (pare de sufrir). Hay cosas peores y seguro a algun pobre infeliz se le estara muriendo la abuelita por ahi o apagando el calefon durante la ducha matinal.

- Lucky convertible de 20...Box, por favor...Hay Tipos que se sienten muy comodos en el dolor y la queja. El, no era la excepcion

jueves, 28 de agosto de 2014

Mas de un cura se quiere matar

Lo miraba ajustarse los anteojos y recordaba esos primer planos tan sitcom norteamericana. Penso en el momento en el cual ella (Rubia, alta de nombre Susan) le dice una vez mas a el (Rubio, Alto, de nombre Brandon) que estaba embarazada de 3 meses y no sabia de quien era el bebe. Él ensayara una respuesta eficiente pero no tan desesperante y ella, obviamente, se desesperara. La realidad se resume en 4 palabras, que nunca sabremos, pero siempre sospechamos cuales son (Elija su propia aventura. Elija su propio Cliché. Cambios con la bolsita, de 10 a 16).

Diez de la mañana y no podia hacer mas frio. Era entretenido observar como la helada va carcomiendo el espesor del Blindex y lo convierte en un papel de calcar. Nuevamente, el se ajustaba los anteojos, tenia esa compulsion, lo hacia sentirse intelectual aunque las inseguridades le nacian desde el talon (De aquiles, siempre de Aquiles) y le llegaba hasta la media americana que lucia en su negruzca cabellera. Ella no terminaba de entender porque le gustaba tanto. Sospechaba que quizas la avaricia de sus palabras, la cintura en su argumento o el vaiven de su dialectica. Todo falso, todo erroneo. Ella, que era de mundo, soñaba con levantarse en una ciudad distinta cada mañana se chocaba con el hecho de que al fin y al cabo, le atraia mas el congreso universitario que el pub irlandes.

Aun asi, ella decia que no. Lo miraba y decia que no. Era mas fuerte su deseo de sentir que dominaba la situacion y que el que tenia todas para perder era el antes que aceptar que las piernas largas se le iban correteando atras de cuanta disertacion de dudosa argumentacion salia de sus labios mal recortados. La negacion se le volvia piel y ahi es cuando el vigilante se distraia y era facil colarse en el boliche. Es que a veces no nos damos cuenta que tan facil es poseer a alguien. No nos percatamos de como, al darle de comer al bulldog que llevamos como ego, el otro automaticamente muestra su lado mas febril, su lado mas cafe de centro de estudiantes.Y en efecto, el seguia chamuyandole de pavadas y ella no paraba de escucharlo y creyendo que habia encontrado algo que no existía ni a la vuelta de todas las esquinas. Quizás el error mas grande que ella cometia no era el negar todo lo que le tiraban por los rulos. Sino mas bien, naturalizar cada segundo de su existencia y pensar que lo tendria para siempre. Suponer que al amar solo hay que tirarle agua y listo, no se muere jamas. Lamento decepcionarla señorita, pero no hay semilla que crezca dos veces; ni tampoco hay labios que se besan por primera vez.

No nos importa si estos dos terminan revolcandose un jueves a la noche mientras se insinua y se excusa alguna cena familiar, alguna reunion de trabajo o algun ''me voy a jugar al futbol con los pibes''. No nos importa si andan acurrucandose por los pasillos blancos y entre los libros tan pero tan amarillos. Creame lector, no nos importa. Al fin y al cabo, todos jugamos al mismo juego. Todos tenemos las mismas reglas, el tema es saber como burlarlas. No hemos nacido para atarnos las rodillas e ir caminando como un muñeco sin articulacion. Seamos sinceros (Aunque sea una vez en la vida) y confesemos lo mucho que nos gusta la mentira. Total despues de un rato nos terminaremos acostumbrando y hasta quizas, terminamos sincerandonos con ella (Con la mentira, con Ella jamás) . Una vez mas, gana el diablo y mas de un cura se quiere matar.

lunes, 11 de agosto de 2014

Verte Bailar

Verla bailar lo idiotizaba. El Tipo se encontraba una vez frente a esas caderas que se movían de un lado para el otro; que dejaban sin perdón al mas santurrón de los hombres (Esos que conocía bien). La pollera negra apretada y la camisa semitransparente dejaban ver un encaje que no le iba a durar mas de 10 minutos puesto. El Tipo miraba, observaba, oía y desnudaba, y sin embargo, ella seguía bailando y el... El la veía bailar.

Paradoja de los hombres, atrae lo que desconocemos o somos incapaces de hacer. Para que ver reflejado en otro lo que podemos hallar mirándonos el ombligo? El Tipo no quería una pendeja sensible a las mañanas frías y a los veranos entre algodones. El quería que lo saquen  pasear entre todo el perrerio de la tarde. Quería que lo pongan entre la espalda y la pared y lo arrinconen con besos de nicotina. Quería una pendeja de bondi trasnoche y corazón de hotel alojamiento.

Obviamente, no hace falta aclarar que el tipo no podía dar dos pasos a tempo. Los dedos se le movían incesantemente como un vibrador en manos primerizas pero los pies estaban duros, duros y ,una vez mas, duros. La silla, fiel amiga en los reductos nocturnos de poca monta y beso fácil depositaba toda su timidez de quinceañero. No se si alguna vez se lo pregunto, pero ¿Cual es la diferencia entre una mirada al pasar y un par de ojos que se fijan en la nuca y lo besan muy suavemente? La respuesta esta en la paciencia, tarde o temprano, esa mirada llega pero es única e irrepetible. No sucederá dos veces (Por mas que haya mas de uno que jura conocerla a diario).

Finalmente paso, el Tipo sintió los labios en el cuello. Se levanto de su silla y paso al lado de ella (Que no dejaba de bailar) y simplemente le rozo la cintura con las manos inquietas. El resto ya estaba dicho, desde el primer compás ambos sabían que iban a terminar desnudándose en el baño de quien invitaba. Todos iban a saber de sus gritos ahogados y de la almohada que se hunde en los rostros orgasmicos. Para que mentirse? El Tipo se conocía bien, no podía resistir una docena de besos y mucho menos si estaban en oferta. Todos iban a saber que El Tipo siempre fue el mismo. Lo único que supo cambiar fueron sus camisas.

viernes, 14 de febrero de 2014

Te amo/Te odio/Dame mas

Ya casi habia pasado una semana. La tinta de la lapicera se le estaba secando contra un escritorio que sus padres (Esperanzados en alguna carrera como la gente - Derecho, medicina, ingenieria-) habian puesto de prepo en su escueta habitacion. El Tipo habia decidido parar la mano un poco y disfrutar del momento. Si bien, la situacion no era como para tirar manteca al techo (La muerte seguia ahi afuera esperando a ver si la dejaban entrar); El Tipo no podia negar que las cosas iban mejor, que el viento habia empezado a soplar desde el sur y el frio presagiaba un invierno con las sabanas hasta la nariz y, por suerte, acompañado de piernas largas sin vestidos negros. El Tipo no tenia mas argumentos para seguir llorisqueando en el hombro de desconocidas que no querian escuchar sobre Ella y (En el mejor de los casos) querian un par de besos antes de dormir.

El Tipo se cebaba un mate tras otro. Tanta yerba y agua caliente verde iban a hacer del higado del tipo un frente de batalla. No importaba demasiado; siempre esta bien mantener las apariencias y si hay que tomar pavas y pavas (o termos y termos) de mate para lograrlo, el estaba dispuesto a hacerlo. Recien ahora a las cinco y media de la tarde de un viernes con probabilidades de lluvia y pocas probabilidades de salida nocturna; El Tipo se habia puesto a escribir una palabra tras otra. No sabia muy bien porque pero sentia que habia asumido una responsabilidad que no estaba en condiciones de asumir. Fantaseaba con un editor que lo llamaba cada 3 horas esperando una cronica que aun no habia ni empezado. Soñaba con un cadete que venia a buscar la columna en una motito destartalada y se sentaba a cebarle mates y escuchar el golpeteo del teclado. El Tipo se imaginaba miles de lectores esperando una nueva entrega, una nueva edicion de las desventuras o no de Un Tipo solo. Todo esto lo hacia sentir bien y cuando pensaba en tantas miradas expectantes sus manos se movian mas rapidamente (Liviandad en las extremidades. Alcohol y vanidad, no tan distintos). El Tipo pensaba en todas esas Minitas que iban a tener que secarse la frente despues de leerlo; en todos esos Tipos que iban a querer ponerse a escribir todos y cada uno de sus momentos de Tipo despues de pasar los ojos por las Cronicas.

Ya es hora de confesar algo sobre El Tipo que seguro, usted lector, ya se ha dado cuenta. El Tipo necesitaba que lo quieran. Pedia a gritos un abrazo, un beso, una palabra de aliento o por lo menos una mano ofreciendo un vino o algo para tomar. El Tipo destinaba cada uno de sus segundos sobre el mundo de los vivos (Que eran muchos dado su insomnio marca siglo XIX) a trazar lineas donde ya no caben mas; a decorar los arboles de la plaza con papel de diario o a melodizar los gritos de las carceles, los llantos de las iglesias. El sabia que su motor solo iba a llenarse de cariño.

Dejeme salvar un poco el cuero de este pobre Tipo. Necesitaba cariño, todo el que le puedan dar. Si, de acuerdo, pero Ella habia logrado (Con su adios repentino y su vuelta aun mas sorprendente) que ese cariño no se confunda con admiracion. El Tipo habia aprendido por las malas (Porque por las buenas nunca aprendio un carajo) que la admiracion es el alimento de los idiotas y el era el mas idiota de todos. Ella le regalo un cariño que hacia que toda la admiracion del mundo se convierta papita pa'l loro. El Tipo creia que solo iba a poder enamorarla si no paraba de darles motivos para hacerlo. Sin embargo Ella no queria un amor de excusas. Cuando él envolvia toda Plaza Serrano y se la llevaba hasta su casa, Ella se conformaba con un colibri que estaba a punto de sobrevolar sus cabezas. Cuando El Tipo juntaba diariamente jazmines, rosas, petunias, tulipanes y lirios, Ella olía un petalo y ya era feliz ¿Como puede uno resistirse al poder de lo simple? Si El Tipo ya lloraba con un gol de afuera del area y con las trompetas desafinadas de la barra; como no iba a entusiasmarse con su sonrisa al despertar y descubrirlo en su cama.

El Tipo ya se bajo un termo de mate y termino de escribir. Se dispuso a corregir los horrores de acentuacion (siempre tuvo quilombo con las tildes ¿Sera que siempre le costo acentuar?). Y ya estaba todo listo para que las palabras bonitas y bellas salgan a dar una vuelta por ahi y vuelvan llenas de besos y abrazos. Para Ella, saco un papelito del bolsillo y escribio una oracion; escueta, chiquita, casi inocente. Ambos sabian muy bien que eso iba a bastar para que la sonrisa mas imponente de todas se meta en el bolsillo del jean Levi's. El resto de las palabras El Tipo se las deja a ustedes. Por favor, si mandan besos y abrazos, coloquen su direccion. El Tipo estara mas que dispuesto a devolver cada uno de ellos.

sábado, 8 de febrero de 2014

Fumando espero (El Tipo y su ansiedad)

El Tipo nunca fue bueno para las esperas. Siempre prefirió que la realidad le de un baldazo de agua helada antes que lo ande salpicando a cuentagotas. No tener el control de la situación lo hacia sentir inseguro, débil. Como un niño cuando recién empieza a caminar, el imaginaba que si se soltaba de la mesita iba a terminar con la cabezota en el piso y llorando bajo la pollera de mama o alguna tía. No podía aceptar que su felicidad dependiera de la buena o mala voluntad, del talento, de la pericia, de la bondad o certeza de un malo conocido o bueno por conocer. Aún así, la vida le había enseñado a esperar. No creo que la vida tenga grandes aptitudes pedagógicas pero sin duda (a base de pico y pala, o de golpe y palo) lograba hacer entender las cosas; la vida es de esos tipos que te realizan ofertas que no podes rechazar y después terminas arrodillado besandole el anillo. Varias veces El Tipo tuvo que sentarse en la parada y esperar que el bondi llegara. Con frio y todo, el se abrazaba un poquito para cuidarse del frio y esperaba fumando, uno tras otro, los Lucky Strike recién comprados. Así fue que de a poquito había aprendido a esperar. Cometiendo errores dignos de un principiante; dignos de un recién nacido (El Tipo siempre se comportaba un idiota cuando se desesperaba; no lograba contener su natural condición de Tipo).

Ahora bien, una cosa es esperar señores. La espera tarde o temprano termina; se resuelve para un lado o para el otro. El Tipo era aprendiz en muchas cosas (Nunca supo cocinar, nunca supo hacer la cama, nunca supo besar por primera vez, nunca supo hablar lo justo y necesario). Pero había una sensación que lo aterraba, que lo ponía en medio del camino esperando que un camión se lo termine llevando puesto. La Muerte nunca le había tocado el culo. Nunca se le acerco en el subte y le dijo unas palabras al oído (Completamente obscenas. La muerte no sabe hablar de otra manera). Ahora, recién ahora, con 23 años la muerte se le estaba metiendo en la cama y ya había empezado a recorrerlo con su boca; con sus besos fríos y tremendos.

Mire que hija de puta sera la muerte que es de esas que te caen en la casa sin avisar. Una tarde (O mañana o noche) te suena el timbre y la tenes ahí, reclamando mates con galletitas y depende de como venga la mano se te instala a cenar. Quizás eso es lo que alteraba al Tipo. Que lo pongan a discutir cara a cara con Dios sin saber si jugaba de local o visitante, a que hora es el partido final, si hay publico visitante o se juega a puertas cerradas. El Tipo no podía con el enorme misterio que conlleva estar de un lado o del otro. De putear durante un superclasico a estar 3 metros bajo tierra con el pecho frió y con los gritos ahogados. Ahora (Repito, recién ahora) El Tipo tenia miedo que la muerte lo visite durante la noche de verano. Comience a desnudarlo y el se deje llevar entre tanto manoseo de prostituta (Sin besos, claro está). Hay que ser sincero al fin y al cabo; aunque no sea la mina mas linda de todas, sabe muy bien como calentar a un Tipo y hacer lo que ella quiera con el.

lunes, 3 de febrero de 2014

Problemas de Tipo

Todos sabemos muy bien como comportarnos cotidianamente. Todos sabemos como sentarnos en una mesa rodeados de desconocidos y sacar charla de lo primero que se nos ocurra. Sugerencias del chef: "Que linda camisa ..." (complete con el nombre del receptor); "¿Qué calor que esta haciendo, no?" (ya hablamos de la meteorología y las charlas casuales). Sea como sea, casi todos terminamos pasando las 2 o 3 horas que se nos presentan en suerte charlando sobre cualquier cosa y poniendo carita de feliz cumpleaños; todos tenemos esta posibilidad bajo la manga. A casi todos se nos da fácil. Muy bien, al Tipo no le pasaba nada de esto; se le notaba el esfuerzo de aquí hasta Lujan y eso espantaba a los interlocutores. Siempre, por A o por B, terminaba pifiando el comentario. No tenia la cintura maradoniana para no terminar halagando el escote de la novia del interlocutor. No tenia la agilidad mental para sacar temas al azar y salir jugando como un gigoló. El Tipo era ineficaz en el trato con el resto de los humanos. La razón mas cercana y posible: El Tipo no quería perder el tiempo. Prefería detenerse a pensar en la existencia de Dios antes que hablar sobre el dolar blue. Prefería meditar sobre el amor de su vida en vez de discutir sobre las piernas de esta o aquella --al fin y al cabo eran todas lindas--.

Esta aparente misantropía (¿misantropía?) había enorgullecido, hasta hace no mucho, al Tipo. Se sentía glorioso al poder escaparle a lo trivial, a lo absurdo, a lo bizarro del trato cotidiano. Ahora que El Tipo se había llevado la pared por delante --y no tuvo mejor idea que poner la cabeza--, aquel rasgo que había creído grandioso le parecía patético. Le causaba repugnancia, lo hacia sentir un imbécil. Fíjese que efímeros son los orgullos, que pequeñas las convicciones;el Tipo siempre la jugó de dogmático, sin embargo era mas pragmático que un neoliberal. Su incapacidad de comunicarse se convirtió en un problema, para él y para todos. Esa arrogancia imbécil que portaba terminó asqueando a todos los que los querían. Y lo peor de todo, el Tipo lo percibía. Sabía que estaba destruyendo todos los edificios sin edificar. Aun así, seguía, imperturbable, en su papel de rockstar, de intelectual, de académico, de ganador. Que errado que estaba. Tuvieron que ponerle freno a semejante derrotero de palabras bonitas (que son las que menos dicen. No podemos negar la potencialidad de una buena puteada). Así fue que un día lo pararon en seco y le prohibieron seguir chupando de la teta de la soberbia. Lo agarraron entre tres o cuatro y lo sacaron a patadas del bar. Termino solo, bebiendo de un vaso que encontró tirado por ahí.

No piense que ha sido tan triste el desenlace de esta crónica. No, en absoluto. Al Tipo le venia haciendo falta hace rato una buena sacudida (No me malinterprete, por favor, el sexo nunca fue un problema para el tipo; las reacciones a tiempo, sí). Lo habían dejado en pelotas y parado en medio de la vía (esquina Serú Girán). Él sabia muy bien que así no iba a durar mucho. Se puso lo primero que encontró (una camisa de seda tipo italiana y un jean Levi's) y salió a probar su nuevo Yo. Muy a su pesar, nadie se había dado cuenta del cambio aún. El Tipo sonreía, asentía, halagaba y condescendía; aún así, nadie le daba pelota. Todos lo seguían mirando con la misma expresión de incredulidad y desentendimiento. No hay vuelta señores, los cambios de ropa no se notan de un día para otro. El Tipo iba a tener que desempolvar mucha seda italiana y jean Levi's (por cierto, la combinación es precisamente espantosa) antes de percibir como las miradas cambiaban. Sobre todo, lo que mas le importaba al tipo era clavarse en medio de un par de ojos bien abiertos, un par de ojos celestes y bien abiertos, un par de ojos que solo se encuentran después de poner a dormir la siesta tanta palabra bonita y simplemente dejar caer una buena puteada --de esas que erizan la piel de las viejas chusmas de barrio--. Punto para El Tipo: le quedaba bien la puteada, solo que nunca supo usarla.

miércoles, 29 de enero de 2014

Cuentas sin pagar (Si paga el Diablo, no paga Dios)

El Tipo tenia que revisar todos los recibos desde el año 2010 hasta hoy. Sabia que habia quedado algo sin pagar. Una cena en algun bodegon, un pan lactal en algun almacen, un vino en algun bar de La Plata. Ahora estaba agarrado de las pelotas, porque había pasado demasiadas cosas por alto. Ella no lo hizo y ahora quería que pague, una por una las cosas que rompió. El Tipo estuvo mucho tiempo en piloto automático, casi ni tocaba la palanca de cambios, mucho menos el acelerador. Repetía la misma rutina todos los días. Como cuando uno sube al bondi y dicta el destino sin siquiera notar la sonrisa del chófer, El Tipo jamas noto su sonrisa, mucho menos sus lagrimas. Aun así, era el novio que todas las minitas querían tener. Escribía, componía, era cariñoso y tenia todos los halagos de libro. Cualquier Minita hubiese querido un novio asi, menos Ella. Ella quería algo mas. Ella siempre quería algo mas. Y esa sed de mas, esa codicia, esa insuficiencia al Tipo le encantaba. Muy a su pesar, lo enamoraba todos los días un poco mas.

Pensemos un rato en como Los Tipos viven sus días. Todos los días que andan dando vueltas por ahí. Los Tipos se levantan, generalmente a la misma hora sin ayuda de despertador. Desayunan porque así le enseñaron (A pesar que nadie puede tener hambre a las 7 de la mañana). Se visten, en el mejor de los caso se bañan, toman un colectivo, trabajan, y lo mejor que les puede pasar es tomarse una copa de vino, un vermouth o un cinzano al final del día mientras miran el noticiero llenos de mala noticias. Y como todos los días, se van a dormir. Quizás antes de acostarse piensan en algún par de piernas que vieron en el bondi o en algún escote de esos que se te cruzan y volves a tener fe en el universo, y listo. Lo mismo todos los días, todos los lunes, todos los martes, todos los miércoles y el resto de los días que se parecen a los lunes, a los martes y a los miércoles.

Ahora bien. El Tipo era consciente de lo Tipo que era. Aun así, el se creía mejor. El se creía que era el mas piola de todos. Se dormía cuando quería, se levantaba cuando no podía seguir durmiendo. Tenia a todas Las Minitas al borde de la cama, esperando que el las haga pasar. No era talentoso, pero aun así se las ingeniaba para lograr que todo lo que hacia quedaba mas o menos lindo (Como un estafador del año 20 vio?) . E incluso llego a pensar que era algo mas que un Tipo. Que estaba exento de las rutinas, los dolores, las alegrias y los placeres de los Tipos. Acaso que tan errado o pelotudo se puede llegar a estar o ser para creer semejante imbecilidad. El Tipo no tenia prueba alguna para creer que iba a zafar de terminar adentro de la misma bolsa. Aun así lo creía, y daba vueltas alrededor de la bolsa riéndose de los que estaban adentro.

Es así señores, ninguno zafa de nada. A todos nos termina tocando meter el culo entre las patas y fumar abajo del árbol, bajito,sin tirar mucho humo como pa' no molestar. Ella lo puso al lado de todos Los Tipos. Le metió la cabeza abajo del agua a ver cuanto aguantaba (El Tipo la tenia clara con la apnea, pero tampoco para tanto). El Tipo tenia que cambiar de piel, tenia que cambiar lo que lo enorgullecía. Tenia que tirar la tarjeta de presentación con la cual todas las Minitas se meaban encima y tenia que cambiarla por una hoja en blanco que (Por supuesto) no iba a llenarse sola. Como decíamos al principio, el tipo tenia cuentas sin pagar. Y en estos casos no hay ningún Paga Dios que lo haga tirar hasta fin de mes. En estos casos siempre, siempre, termina pagando el diablo.