viernes, 9 de octubre de 2026

Bien

 Y si. El tipo entendía todo. Sabía que ella un poco lo deseaba pero a la vez ella siempre quiso hacer las cosas bien quería necesitaba hacer las cosas bien y está bien hacer las cosas bien no como el tipo que a veces hace las cosas bien y a veces hace las cosas mal y aún así no se arrepiente pero tampoco lo enorgullece solo las hace pero no ella quería hacer las cosas bien y está bien porque si haces las cosas bien cosas buenas sucederán y también puede que te quedes con un deseo bien deseado y bueno está bien aunque puede estar mal si el deseo entra bien adentro del corazón bueno y lo estanca en el mal querer igual ella lo quiere bien al tipo bien querido bien abrazado con sus brazos bien abiertos y él recibe ese cariño tal cualrs como es porque el quiere bien también y no necesita más que el cariño bien querido siempre lo dice viste? En sus poemas él nomas quiere que lo quieran bien y no mal Pero bueno también sus manos se entorpecen bien entorpecidas y su mirada se acalambra mal de mirarla reírse y su pecho quiere una buena cercanía pero bueno el tipo es obediente y ella quería querer bien y no querer mal porque si querés mal cosas malas pasarán y nadie quiere que te pasen cosas malas amor no el tipo quiere que estés bien porque ya le diste un montón de cariño bien querido le trajiste letra le trajiste palabras y eso es para agradecer bien agradecido toda la vida porque además le trajiste buenas palabras y buenas letras y también tu sonrisa bien sonreida que tiene algo de hermoso Pero también tiene algo bien misterioso y un misterio bien misteriosado puede hacer querer bien Pero de última si lo pensamos bien pensado y no mal pensado porque si pensas mal pensas mal y si pensas bien pensas bien entonces el tipo le pregunta antes de abrazarla bien abrazada: cuál hay?

martes, 6 de octubre de 2026

Supermercadista

 Cómo si fuera, un repositor de emociones, el tipo entró a su territorio conocido, a su lugar seguro en el barrio. En ese lugar, supo comprar las multiples menudencias que lo acompañaron en sus años de estudiante. Se fué, a hacer tiempo para no volver a su ciudad conurbana, tan triste que parecía en esa época, y se quedó horas en la zona de plaza rocha deseando quedarse alli. que ese sea, de una vez por todas, su cartografía personal. El tipo construyó un universo en una ciudad que le resultaba ajena y logro cumplir sus sueños más íntimos, más preciados. La vida que eligió tuvo su costo emocional, si Pero también lo llevo a conocer los placeres mutantes, lo llevo a conocer las alegrías perpetuas, los recuerdos eternos. Justamente ahí, dónde en otro momento ensayó una promesa eterna a si mismo, se encontraba casualmente con quién siempre estaba presente Pero de una forma fantasmal que lo seducia Pero a la vez lo hacía desear la contundencia de la sangre, la perplejidad que provoca la mirada penetrante. No fue un gesto ensayado; hacer las compras con ella fue lo que lo enloqueció para siempre. Fue su forma de pedir erróneamente una marca de jamón que nunca existió o como se río con los módicos comentarios que torpemente el pudo ensayar. De una manera u otra, el tipo intuyó que ese no era un encuentro fortuito. Cómo si algo se ese recuerdo, pervivia en su cuerpo. Cómo si una malvada corporación se haya dedicado a borrarla de su mente una y otra vez y aún así él, sumido en la confusión que provoca el olvido, no podía evitar recordarla. O eso, creía el. Porque quizás un recuerdo no es más que la evocación viva de algo que ya no está pero que se vuelve presente en el momento mismo en que la corporalizamos. El tipo, sabía que de algún lado la conocía pero tan solo deseaba eso: poder tocarla suavemente y saber que su tacto la iba a hacer desear su cuerpo y su voz y sus brazos y sus manos. Saber que ella podía volver a mirarle la boca y que el aliento sean los labios entrechocandose furiosa y rabiosamente. Saber que los dos podían, eventualmente, comprender de que está hecho el cariño y aun así desnudarse y aún así despertar juntos, sabiendo que al día siguiente, seguirá siendo primavera en La Plata y podrán volver a desearse un buen día, sin esperar nada a cambio.